Con más de 300 millones de personas afectadas en todo el mundo,

la ASCVD es una enfermedad que no distingue entre países ni razas1.

El 80 % de los episodios cardiovasculares prematuros se puede evitar2. Si exponemos las realidades de la ASCVD, podemos cambiar el curso de la enfermedad y el destino de una nación invisible.

¿Qué es la ASCVD y cómo afecta al organismo?

Enfermedad cardiovascular aterosclerótica (Atherosclerotic Cardiovascular Disease, ASCVD) es un término general que se usa para describir diversas enfermedades cardiovasculares causadas por la acumulación de depósitos de grasa (o placa) en las arterias. Como la acumulación es progresiva y silenciosa, muchas personas no presentan síntomas hasta que se desprende inesperadamente de las arterias3. Si esto sucede, la arteria dañada puede comenzar a sangrar y generar coágulos de sangre que se desplazan a distintas partes del cuerpo. Esto podría derivar en un infarto o en un accidente cerebrovascular3.

Una afección que pasa desapercibida, hasta que provoca un daño importante

La silenciosa acumulación de placa en las arterias no emite ninguna señal de alarma y no suelen presentarse indicios de que algo anda mal3. La consecuencia directa de esta lenta acumulación es que la ASCVD solo se descubre después de que la persona experimenta un episodio cardiovascular y el daño ya está hecho.

“Sufrí un infarto totalmente inesperado. Es una enfermedad invisible que no se puede sospechar ni sentir. Nunca tuve síntomas, al menos, ninguno que pudiera identificar como una señal de alarma o de un infarto”.

– Jean Daniel, paciente con ASCVD

Invisible, pero demasiado frecuente

Se estima que el 27% de la población está en riesgo de experimentar un episodio de ASCVD (como un infarto o un ACV), aunque este número está en aumento debido a los factores de riesgo modificables y a un estilo de vida poco saludable, lo que representa una carga enorme para los sistemas de salud de todo el mundo4. En la actualidad, esta pandemia invisible se cobra hasta 42,000 vidas por día5.

Si informamos a la población sobre los factores de riesgos y las consecuencias

de la ASCVD, obtendremos mejores resultados

¿Quiénes están en riesgo?

Dado el carácter generalizado de esta enfermedad crónica y el efecto devastador que puede tener, es muy importante identificar a las personas vulnerables1,3-5. Las principales causas de la ASCVD incluyen niveles elevados de colesterol (dislipidemia), presión arterial alta (hipertensión), tabaquismo, diabetes, antecedentes familiares y determinadas condiciones genéticas previas, como el colesterol alto genético que se presenta a una edad temprana, denominado hipercolesterolemia familiar (Familial Hypercholesterolemia, FH). Otros factores de riesgo que contribuyen a la ASCVD incluyen la mala alimentación, la falta de actividad física, el sobrepeso, el consumo excesivo de alcohol y el estrés. La edad y el sexo también son factores que contribuyen, en especial en mujeres después de la menopausia.

Género

Género

De fumar

De fumar

Exceso de peso

Exceso de peso

Hipertensión

Hipertensión

Diabetes Mellitus

Diabetes mellitus

Falta de ejercicio

Falta de ejercicio

Familiares cercanos con infarto en hombres menores y mujeres menores de 65 años

Familiares cercanos con infarto en hombres menores y mujeres menores de 65 años

La edad

La edad

Pasos a seguir

Algunas de las causas de la ASCVD están fuera de nuestro control. No obstante, hay diversos factores de riesgo que sí podemos controlar. Si nos enfocamos en ellos, podemos reducir significativamente el riesgo de desarrollar ASCVD.

Actividad física

Actividad física

Propóngase moverse más y reducir el tiempo que pasa sentado. Los cambios pequeños, como subir las escaleras en vez de tomar el ascensor, pueden hacer mucho por su salud. Realizar actividad física es una forma excelente de fortalecer el tejido muscular del corazón; controlar el colesterol, el peso y la presión arterial, y lo más importante es que le ayuda a sentirse bien.

Alimentación saludable para el corazón

Alimentación saludable para el corazón

Reducir el consumo de grasas saturadas, alcohol, azúcar y sal puede ayudar a reducir el colesterol, la presión arterial, el peso y el riesgo de diabetes.

Control del estrés

Control del estrés

El estrés o la ansiedad pueden generar síntomas como la angina o el dolor de pecho, pero puede reducir los efectos en la salud implementando maneras de lidiar con el estrés.

Dejar de fumar

Dejar de fumar

Fumar duplica el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca. Si usted fuma, lo más importante que puede hacer es dejar de hacerlo.

Controles regulares

Controles regulares

isite al médico y hágase los controles de presión arterial y colesterol. Todos los hombres deberían realizarse su primer análisis para controlar el colesterol a los 35 años y, en el caso de los mujeres, deben comenzar a los 45 años6. Además, se debe controlar la presión arterial cada 2 años7. Las personas que presentan mayor riesgo deben considerar hacerse evaluaciones más frecuentes y las personas que toman medicamentos para reducir el colesterol deben hacerse un análisis al año8.

Colesterol “bueno” o colesterol “malo”

Colesterol “bueno” o colesterol “malo”

El colesterol es una sustancia grasosa esencial para el funcionamiento normal del organismo. Una cantidad determinada de colesterol es saludable, pero si hay demasiado, el organismo no puede eliminarlo por completo y comienza a acumularse en las paredes de las arterias, lo que genera la formación de ateromas (placa o materia grasa). Las moléculas que lo transportan por el organismo se llaman lipoproteínas. Con el tiempo, esta acumulación de ateromas puede estrechar las arterias. Este proceso se denomina aterosclerosis y puede provocar un infarto o un accidente cerebrovascular.

El “colesterol bueno”, o colesterol de lipoproteínas de alta densidad (High-Density Lipoprotein Cholesterol, HDL-Cholesterol), contribuye a eliminar el colesterol malo de las arterias. Un nivel alto de colesterol HDL es una protección contra las enfermedades cardíacas.

El “colesterol malo”, o colesterol de lipoproteínas de baja densidad (Low-Density Lipoprotein Cholesterol, LDL-Cholesterol), favorece la acumulación de depósitos de grasa en las arterias (aterosclerosis). Con el tiempo, esta acumulación endurece y estrecha las arterias, lo que puede derivar en un infarto o un accidente cerebrovascular.

El exceso de colesterol malo (LDL) es una de las principales causas de la ASCVD.

¿Solo el colesterol?

Además del colesterol “bueno” y “malo”, hay otras dos sustancias grasas que se relacionan con la ASCVD.

  1. Triglicéridos, que son grasas que circulan por el torrente sanguíneo con el colesterol. Se sabe que los niveles elevados de triglicéridos aumentan el riesgo de ASCVD9.
  2. Lipoproteínas, que tienen una estructura muy similar al colesterol LDL10. Las lipoproteínas favorecen la acumulación de placa y sus niveles altos se deben, principalmente, a causas hereditarias11. Se recomienda hacer una evaluación de las lipoproteínas al menos una vez en la vida.
  3. El colesterol de lipoproteínas de alta densidad no elevado (no HDL) es otro análisis útil del colesterol malo para evaluar el riesgo de ASCVD en las personas que tienen niveles altos de triglicéridos, diabetes, obesidad o niveles muy bajos de colesterol LDL.
Elementos vinculados a ASCVD
Reducir los riesgos: el nivel adecuado

Reducir los riesgos: el nivel adecuado

Mantener niveles saludables de colesterol y triglicéridos es importante para la salud. Como ocurre con la presión arterial, los niveles altos de colesterol no suelen causar síntomas. El colesterol se mide con un simple análisis de sangre, en el que se informa el nivel de colesterol total, el colesterol HDL (bueno), el colesterol LDL (malo), el colesterol no HDL (malo) y el nivel de triglicéridos. Se recomienda que los adultos que tienen antecedentes de enfermedades cardíacas o están en tratamiento para reducir el colesterol, se controlen el colesterol con regularidad12.

Es importante saber que algunas personas no pueden alcanzar los niveles recomendados de colesterol solo con cambios en su estilo de vida y, si los niveles de colesterol LDL son demasiado altos, deben tomar medicamentos12. Los medicamentos son un complemento; no reemplazan el ejercicio, la relajación y una dieta equilibrada. Existen distintos tipos de tratamientos para reducir el colesterol LDL. Es importante que su médico evalúe el mejor medicamento para usted. La incorporación de hábitos más saludables a su vida y la administración del tratamiento adecuado reducirán el desarrollo de la ASCVD13, lo que también ayudará a reducir el riesgo de sufrir un episodio cardíaco, como un infarto o un ACV.

Our Nuestra misión

Invisible Nation quiere formar una red global de organizaciones de pacientes y partes interesadas en salud cardiovascular para promulgar la ASCVD como un problema de salud global urgente y desafiar el statu quo.

Invisible Nation hará su parte para impulsar las discusiones tan necesarias sobre la ASCVD y para redefinir la forma de trabajo conjunta de las partes interesadas, incluidos los sistemas de salud, en el abordaje de una de las primeras causas de mortalidad en todo el mundo.

Haga clic aquí para descargar una infografía imprimible sobre la ASCVD:

Referencias:

  1. Roth GA, Mensah GA, Johnson CO, et al. Global Burden of Cardiovascular Diseases and Risk Factors, 1990-2019: Update from the GBD 2019 Study [published correction appears in J Am Coll Cardiol. 2021 Apr 20;77(15):1958-1959]. J Am Coll Cardiol. 2020;76(25):2982-3021.
  2. World Health Organization (WHO). Cardiovascular diseases – Data and Statistics. Available at: https://www.euro.who.int/en/health-topics/noncommunicable-diseases/cardiovascular-diseases/data-and-statistics. [Last accessed September 2021].
  3. NIH. National Heart, Lung and Blood Institute – Atherosclerosis. Available at: https://www.nhlbi.nih.gov/health-topics/atherosclerosis#:~:text=Atherosclerosis%20usually%20doesn’t%20cause,and%20symptoms%20of%20the%20disease. [Last accessed September 2021].
  4. Song P, Fang Z, Wang H, et al. Global and regional prevalence, burden, and risk factors for carotid atherosclerosis: a systematic review, meta-analysis, and modelling study. Lancet Glob Health. 2020;8(5):e721-e729. doi:10.1016/S2214-109X(20)30117-0
  5. World Health Organization (WHO). Cardiovascular diseases (CVDs). Available at: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds). [Last accessed August 2021].
  6. Cholesterol testing and results. MedlinePlus website. Available at https://medlineplus.gov/ency/patientinstructions/000386.htm. [Last accessed September 2021].
  7. Health screenings for men ages 40 to 64. MedlinePlus website. Available at https://medlineplus.gov/ency/article/007465.htm. [Last accessed September 2021].
  8. Getting a cholesterol test. Heart UK. Available at https://www.heartuk.org.uk/cholesterol/getting-a-cholesterol-test. [Last accessed September 2021].
  9. Triglycerides: Why do they matter? Mayo Clinic website. Available at https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/high-blood-cholesterol/in-depth/triglycerides/art-20048186#:~:text=High%20triglycerides%20may%20contribute%20to,of%20the%20pancreas%20(pancreatitis). [Last accessed September 2021].
  10. Lipoprotein (a) blood test. MedlinePlus website. Available at https://medlineplus.gov/lab-tests/lipoprotein-a-blood-test/. [Last accessed September 2021]
  11. Maranhão RC, Carvalho PO, Strunz CC and Pileggi F. Lipoprotein (a): structure, pathophysiology, and clinical implications. Arq Bras Cardiol. 2014 ;103(1) :76-84
  12. Mach F, Baigent C, Catapano AL, et al. ESC Scientific Document Group. 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk. Eur Heart J. 2020;41(1):111-188
  13. Lansberg P, Lee A, Lee ZV, Subramaniam K, Setia S. Nonadherence to statins: individualized intervention strategies outside the pill box. Vasc Health Risk Manag. 2018;14:91–102